Laboratorio, 2019-2023
Instalación en el malecón habanero
Plataforma de concreto y estructura de hierro con instrumentos de medición ambiental
Dimensions variables
La obra aborda la interacción histórica entre el espacio físico urbano limítrofe con el mar y los agentes de erosión que lo modifican. Para ello, los artistas seleccionaron un segmento específico del litoral habanero caracterizado por su intensa relación con los procesos erosivos del océano. A partir de indicadores climatológicos y estadísticos de esa zona, diseñaron un gráfico de superficies que sirvió como base para construir la forma de la obra: una escultura concebida como una Pieza-Laboratorio.
Realizada en concreto para homologarse con la arquitectura del contexto —en particular con el muro del Malecón—, la pieza permaneció instalada durante varios meses tras su inauguración en la 13 Bienal de La Habana. Durante ese período funcionó como un dispositivo continuo de recopilación de información, generando nuevos datos sobre el lugar, sus inundaciones costeras, los índices de salinización y los niveles de precipitaciones registrados en ese tramo del Malecón.
La información obtenida será utilizada posteriormente para desarrollar una ecuación destinada a representar el paisaje marino específico de este enclave.



