Donde el aire es fresco
y las flores tiemblan

Los Bravú

11 de septiembre – 1 de noviembre, 2025

El Apartamento, Madrid

Los Bravú

La galería El Apartamento presenta la primera exposición individual que dedica a Los Bravú con un Opening Weekend, una experiencia que incluirá todo el fin de semana, que va desde el jueves 11 hasta el domingo 14 de septiembre, con horarios especiales. Entre las actividades programadas se encuentran un Artist-led Tour el jueves 11 de septiembre, a las 19h.

“Donde el aire es fresco y las flores tiemblan” comprende la última producción artística de Los Bravú y, con más de 20 piezas, ocupará los dos espacios expositivos de la galería.

Desde sus inicios, el proyecto artístico de Los Bravú, dúo formado por Dea Gómez (Salamanca, 1989) y Diego Omil (Pontevedra, 1988), es una continua invitación dirigida al espectador para que transite por el territorio donde los elementos opuestos de las dicotomías se tocan y acaso se disuelven: alta y baja cultura, arte académico y arte de vanguardia, por ejemplo.

“Donde el aire es fresco y las flores tiemblan” es una nueva oportunidad para disfrutar del pensamiento visual de Los Bravú, el cual fluye gracias a que, en el seno de su labor artística, escudriñan e interpretan aquellas formas de expresión cultural que son arrinconadas de continuo en los márgenes y se excluyen, así, del canon de la práctica creativa de nuestros días.

A lo largo de su trayectoria, Los Bravú han desplegado los elementos patrimoniales del imaginario hoy vivo en sus tierras natales: Galicia y Castilla. No en vano, la exposición se articula a modo de una escenografía donde los arquetipos del inconsciente colectivo resuenan con ecos contemporáneos y el misterio se revela como un paisaje espiritual.

Gracias a “Donde el aire es fresco y las flores tiemblan” los artistas esbozan tanto las tradiciones populares como el rico pensamiento mágico de las que se nutre, de tal modo que quien se acerque a El Apartamento descubrirá la singular identidad más allá de la historia que atesora su propuesta pictórica.

Asimismo, Los Bravú han querido que su proceder metodológico y sus investigaciones artísticas se pongan de manifiesto en la exposición. Por ello, el estudio y/o laboratorio, entendido como concepto, tendrá un rol protagonista en la exhibición.

La exposición, que cerrará sus puertas el 1 de noviembre, se completa con la presentación de un cuadernillo, númerado y firmado por Los Bravú, que tendrá lugar el jueves 23 de octubre, a las 19:30h. 

Los Bravú en su estudio en Galicia (Julio de 2025)

Los Bravú en su estudio en Galicia (Julio de 2025)

vistas de la exposición

Los Bravú

Todo lo humano está sujeto a la decadencia

Los Bravú, dúo de artistas españoles nacido en 2012 de la colaboración entre Dea Gómez (Salamanca, España, 1989) y Diego Omil (Pontevedra, España, 1988), encarna una de las visiones artísticas más sólidas y acertadas dentro del panorama contemporáneo español.

Esta afirmación puede parecer arriesgada y un tanto presuntuosa. Pero la suscribo sin ánimo de generar enfrentamiento y con total conciencia de mis palabras, pues pocos artistas jóvenes hoy han alcanzado la virtuosa capacidad de percibir el espíritu de su tiempo y volcarlo en una obra de arte que, estructural y conceptualmente, sea tan ambigua, compleja y difusa como la propia realidad cultural que nos rodea.

Hace ya cinco años que tuve mi primer encuentro con sus obras. Mi aproximación fue simple y llana: cada pintura es un contenedor donde se han reunido fragmentos de la cultura occidental, algunos trozos del arruinado edificio de sus valores fundamentales, y cuerpos que se auto-perciben vivos, pero que en realidad habitan el etéreo espacio de una —disimulada— agonía. Entonces pensé: este es un análisis extraordinariamente certero del concepto de belleza que los millennials manejamos. Y me quedé tranquilo; hasta hoy.

Esta exhibición es un recordatorio de que todo lo humano está sujeto a la decadencia… excepto la imaginación; es una revisión antropológica de tres conceptos clave: pintura, código y misterio.

Dea y Diego provienen del mundo editorial; sus investigaciones artísticas se originan en el campo de la filología y la lingüística. Son ávidos lectores y, siempre fascinados por la iconografía, poseen una vasta cultura visual. Esta es la base sustancial de la pintura que realizan: una mirada obscena, descarnada, desprejuiciada, descontaminada. Se apropian del repertorio de formas clásicas y de toda la tradición occidental cristiana sin temor a someterse al yugo de un tipo de belleza que hoy puede resultar lejana. Se enfocan, además, en sacar a la luz y dignificar los rezagos estéticos de la cultura visual de los años 90, hoy propiedad de unos millennials que afirmamos con orgullo haber disfrutado de los últimos coletazos de la imagen analógica. Y se aventuran a conectar con una tendencia artística marcada por la hibridez visual y la reformulación crítica de la tradición pictórica; por la convivencia y, a menudo, el choque entre lo figurativo —con un acento en lo narrativo y lo autobiográfico— y lo abstracto —impregnado de gestualidad, colores expansivos y referencias digitales—. Un tipo de pintura que ya no se cuestiona su lugar en el mundo como lenguaje, sino que se reviste como espacio de fricción entre la imagen material y la sobreabundancia de imágenes virtuales.

Aquellos que los conocen más estrechamente podrían pensar que la frase “Donde el aire es fresco y las flores tiemblan” es una referencia directa a su nuevo estudio en Orlé, en el Valle del Nalón, donde se han retirado esta última temporada a pintar. En los últimos años se han esforzado por analizar, dignificar y preservar los imaginarios culturales propios del norte de España, esa región del conocimiento ubicada muchas veces en los márgenes culturales. Pero me parece que estas coordenadas, al estilo quijotesco de “En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme”, hacen referencia a un lugar mucho más allá del plano físico, situado en las profundidades del ánima humana. “Donde el aire es fresco y las flores tiemblan”, con gran probabilidad, nos lanza por la senda que conduce a los caóticos prados del inconsciente.

Llama la atención la manera tan peculiar en la que los artistas han configurado este desencajado lugar. La exhibición, a simple vista, es el enviroment de un sueño que ha sido pausado en su momento más jugoso y enrevesado. Aquí, el texto y los símbolos no compiten, se entrelazan. No hay orden ni reglas respecto al tiempo: pasado, presente y futuro han colisionado. También han colisionado los códigos de dos tipos distintos de lenguaje: la poética y la pintura. Y entre medias, hay un código que soporta dicha deflagración: el lenguaje de scripting. En resumidas cuentas, han recreado en la galería, a través de un conjunto de detallados sprites, el escenario denso y caótico de un videojuego.

El socorrido recurso del cadáver exquisito dadaísta ha sido sustituido aquí por uno mucho más innovador: el glitch. Dicho término proviene del ámbito de la programación y se usa para designar un error de lenguaje que, al no afectar negativamente al rendimiento, jugabilidad o estabilidad del programa o videojuego en cuestión, no puede considerarse un fallo, sino más bien una característica no prevista que puede ser explotada por los jugadores. Los glitches surgen debido a ficheros mal codificados o dañados, que al ser leídos forman figuras o imágenes al margen de la norma. Uno de los casos más ampliamente conocidos es la denominada Glitch City (Ciudad Fallo).

De esta forma, el lienzo deviene página, superficie de inscripción, pantalla. Texto e imagen no compiten, se contaminan. La tradición visual —del Renacimiento a los años noventa— dialoga con las lógicas del metaverso. La obra se configura, así, como un espacio de fricción: un laboratorio donde lo analógico y lo digital, lo colectivo y lo íntimo, lo sagrado y lo banal se rozan todo el tiempo.

En la diégesis de estas obras se esconde un movimiento de la conciencia que recuerda a un salto cuántico. No se trata de una evolución lineal ni de un relato progresivo, sino de un colapso en el que los planos temporales y simbólicos se entrelazan sin jerarquía. El pasado no está detrás ni el futuro delante: ambos se encuentran aquí, incrustados en el presente. Es en ese pliegue donde Los Bravú sitúan sus personajes, sus escenarios, sus textos y símbolos: en el caos fértil de un inconsciente colectivo que todavía no ha encontrado la manera de narrarse a sí mismo.

El color azul, omnipresente en esta exposición, acentúa ese carácter de umbral. Pocas tonalidades han tenido un destino histórico tan cargado de sentidos: desde el ultramarino del lapislázuli, más costoso que el oro y reservado en el Renacimiento y el Barroco para la divinidad, hasta su versión contemporánea, asociada al frío brillo de las pantallas electrónicas. En los cuadros de Los Bravú, el azul oscila entre lo místico y lo digital: es, al mismo tiempo, plegaria y glitch, cielo sacro y monitor encendido. Frente a la materialidad ostentosa del oro, el azul es pura vibración, un signo de lo intangible. Los artistas lo convierten en materia y símbolo de un nuevo imaginario colectivo: un azul que ya no apunta solo al más allá, sino también a las arquitecturas invisibles de nuestro presente virtual.

A simple vista, la pintura de Los Bravú podría leerse como figurativa: cuerpos, paisajes, símbolos reconocibles, gestos humanos que parecen dialogar con la tradición occidental. Pero mirar solo lo obvio sería perder la esencia de su obra. La pintura, en sus manos, no es un fin en sí misma; es un medio. Un medio para revelar, investigar y compartir los códigos mediante los cuales la cultura se comunica, se consume y se transmite hoy en día. Cada trazo, cada fragmento de texto, cada composición es el resultado de un análisis minucioso y prolongado sobre cómo se construyen los significados, cómo circulan los imaginarios y cómo se perpetúan los arquetipos sociales en un contexto hiperconectado y digitalizado.

En Los Bravú, la pintura funciona como laboratorio. Sus lienzos inmortalizan los hallazgos de investigaciones dilatadas, que combinan iconografía, lingüística, tecnología y memoria colectiva. Son mapas donde se observan las conexiones entre la imagen y el texto, entre lo analógico y lo digital, entre la tradición pictórica y los signos contemporáneos. La figuración sirve, en este sentido, como puerta de acceso: un pretexto visual que conduce al espectador hacia un entramado de códigos, signos y referencias que explican cómo se produce, interpreta y circula la cultura hoy.

Esta estrategia los conecta con una línea de artistas postconceptuales que han investigado el lenguaje y los sistemas culturales como materia prima de la obra de arte. Pensemos, por ejemplo, en Thomas Struth, que analiza cómo los museos y los entornos urbanos producen y reproducen discursos culturales; en Tacita Dean, que trabaja con imágenes y medios para explorar la memoria y la percepción; o en Mark Dion, que disecciona y reconstruye sistemas de conocimiento natural y cultural. Como ellos, Los Bravú no se conforman con mostrar, sino que buscan entender, catalogar y compartir las reglas ocultas que rigen nuestra experiencia de la cultura contemporánea.

Donde el aire es fresco y las flores tiemblan es, finalmente, una invitación a atravesar el azul, a perderse en los prados del inconsciente, a aceptar que, si bien todo se desmorona, aún queda en pie la inagotable potencia de la imaginación.

 

-Luis Sicre

 

Los Bravú

obras

Los Bravú
La aurora más joven, 2025
Jarrón elaborado a mano en cerámica esmaltada con acabado en azul cobalto.
39 x Ø 30 cm (15.3 x Ø 11.8 in)/ Pieza única
Los Bravú
La aurora más joven, 2025
Jarrón elaborado a mano en cerámica esmaltada con acabado en azul cobalto.
39 x Ø 30 cm (15.3 x Ø 11.8 in)/ Pieza única
Los Bravú
Una mano lava la otra y ambas lavan la cara, 2025
Acrílico sobre lienzo
60 x 50 cm (23.6 x 19.6 in)
Los Bravú
Una mano lava la otra y ambas lavan la cara, 2025
Acrílico sobre lienzo
60 x 50 cm (23.6 x 19.6 in)
Los Bravú
Fulgor, 2025
Mosaico compuesto por 20 piezas de azulejo, elaboradas a mano en cerámica esmaltada con acabado en azul cobalto.
60 x 160 cm (23.6 x 62.9 in) / Pieza única
Los Bravú
Fulgor, 2025
Mosaico compuesto por 20 piezas de azulejo, elaboradas a mano en cerámica esmaltada con acabado en azul cobalto.
60 x 160 cm (23.6 x 62.9 in) / Pieza única
Los Bravú
E do meu gusto, 2025
Acrílico sobre lienzo
100 x 50 cm (39.3 x 19.6 in)
Los Bravú
Splash, 2025 Acrílico sobre lienzo 100 x 50 cm (39.3 x 19.6 in)
Los Bravú
E do meu gusto, 2025
Acrílico sobre lienzo
100 x 50 cm (39.3 x 19.6 in)
Los Bravú
Splash, 2025
Acrílico sobre lienzo
100 x 50 cm (39.3 x 19.6 in)
Los Bravú
Batir de alas, 2025
Acrílico sobre lienzo
200 x 150 cm (78.7 x 59 in)
Los Bravú
En la grieta brilla el deseo, 2025 Acrílico sobre lienzo
200 x 150 cm (78.7 x 59 in)
Los Bravú
Plegar el tiempo como papel de origami, 2025
Acrílico sobre lienzo
200 x 150 cm (78.7 x 59 in)
Los Bravú
Batir de alas, 2025
Acrílico sobre lienzo
200 x 150 cm (78.7 x 59 in)
Los Bravú
En la grieta brilla el deseo, 2025 Acrílico sobre lienzo
200 x 150 cm (78.7 x 59 in)
Los Bravú
Plegar el tiempo como papel de origami, 2025
Acrílico sobre lienzo
200 x 150 cm (78.7 x 59 in)
Los Bravú
Verbena, 2025
Mosaico compuesto por 3 piezas de azulejo, elaboradas a mano en cerámica esmaltada con acabado en azul cobalto.
10 x 60 cm (0.4 x 19.6 in)/ Pieza única
Los Bravú
Verbena, 2025
Mosaico compuesto por 3 piezas de azulejo, elaboradas a mano en cerámica esmaltada con acabado en azul cobalto.
10 x 60 cm (0.4 x 19.6 in)/ Pieza única
Los Bravú
間 (Ma), 2025
Acrílico sobre lienzo
100 x 80 cm (39.7 x 31.4 in)
Los Bravú
Canción entre dos orillas, 2025
Acrílico sobre lienzo
100 x 80 cm (39.4 x 31.4 in)
Los Bravú
間 (Ma), 2025
Acrílico sobre lienzo
100 x 80 cm (39.7 x 31.4 in)
Los Bravú
Splash, 2025
Acrílico sobre lienzo
100 x 50 cm (39.3 x 19.6 in)
Los Bravú
Canción entre dos orillas, 2025
Acrílico sobre lienzo
100 x 80 cm (39.4 x 31.4 in)
Los Bravú
Atención absoluta, 2025
Mosaico compuesto por 12 piezas de azulejo, elaboradas a mano en cerámica esmaltada con acabado en azul cobalto.
10 x 240 cm (0.4 x 94.4 in)/ Pieza única
Los Bravú
Atención absoluta, 2025
Mosaico compuesto por 12 piezas de azulejo, elaboradas a mano en cerámica esmaltada con acabado en azul cobalto.
10 x 240 cm (0.4 x 94.4 in)/ Pieza única
Los Bravú
O ar que me trouxeches (El aire que me trajiste), 2025
Jarrón elaborado a mano en cerámica esmaltada con acabado en azul cobalto.
56 x Ø 25.4 cm (22 x Ø 9.8 in) / Pieza única
Los Bravú
O ar que me trouxeches (El aire que me trajiste), 2025
Jarrón elaborado a mano en cerámica esmaltada con acabado en azul cobalto.
56 x Ø 25.4 cm (22 x Ø 9.8 in) / Pieza única
Los Bravú
El capricho, 2025
Acrílico sobre lienzo
60 x 50 cm (23.6 x 19.6 in)
Los Bravú
Una voz potentísima, 2025 Acrílico sobre lienzo
60 x 50 cm (23.6 x 19.6 in)
Los Bravú
Minuciosos instantes fragmentados, 2025
Acrílico sobre lienzo
60 x 50 cm (23.6 x 19.6 in)
Los Bravú
El capricho, 2025
Acrílico sobre lienzo
60 x 50 cm (23.6 x 19.6 in)
Los Bravú
Una voz potentísima, 2025 Acrílico sobre lienzo
60 x 50 cm (23.6 x 19.6 in)
Los Bravú
Minuciosos instantes fragmentados, 2025
Acrílico sobre lienzo
60 x 50 cm (23.6 x 19.6 in)
Los Bravú
Caminar en círculos en recordar lo olvidado, 2025
Jarrón elaborado a mano en cerámica esmaltada con acabado en azul cobalto.
62 x Ø 27 cm (24.4 x Ø 10.6 in) / Pieza única
Los Bravú
Caminar en círculos en recordar lo olvidado, 2025
Jarrón elaborado a mano en cerámica esmaltada con acabado en azul cobalto.
62 x Ø 27 cm (24.4 x Ø 10.6 in) / Pieza única
Los Bravú
Mi plegaria en tu mirada, 2025
Mosaico compuesto por 2 piezas de azulejo, elaboradas a mano en cerámica esmaltada con acabado en azul cobalto.
10 x 40 cm (0.4 x 15.7 in) / Pieza única
Los Bravú
Mi plegaria en tu mirada, 2025
Mosaico compuesto por 2 piezas de azulejo, elaboradas a mano en cerámica esmaltada con acabado en azul cobalto.
10 x 40 cm (0.4 x 15.7 in) / Pieza única
Los Bravú
Una pausa, 2025
Acrílico sobre lienzo
60 x 50 cm (23.6 x 19.6 in)
Los Bravú
Una pausa, 2025
Acrílico sobre lienzo
60 x 50 cm (23.6 x 19.6 in)
Los Bravú
El paseo del último habitante, 2025
Acrílico sobre lienzo
120 x 160 cm (47.2 x 62.9 in)
Los Bravú
Algunos colores son más brillantes, 2025
Acrílico sobre lienzo
120 x 160 cm (47.2 x 62.9 in)
Los Bravú
El paseo del último habitante, 2025
Acrílico sobre lienzo
120 x 160 cm (47.2 x 62.9 in)
Los Bravú
Algunos colores son más brillantes, 2025
Acrílico sobre lienzo
120 x 160 cm (47.2 x 62.9 in)
Los Bravú
La sorpresa primero y la euforia después, 2025
Acrílico sobre lienzo
60 x 50 cm (23.6 x 19.6 in)
Los Bravú
La sorpresa primero y la euforia después, 2025
Acrílico sobre lienzo
60 x 50 cm (23.6 x 19.6 in)
Los Bravú
Frenesí, 2025
Acrílico sobre lienzo
30 x 30 cm (11.8 x 11.8 in)
Los Bravú
Frenesí, 2025
Acrílico sobre lienzo
30 x 30 cm (11.8 x 11.8 in)
Los Bravú
Sketches, 2025
Instalación
Papel intervenido con técnica mixta y clavos pintados a mano
140 x 180 cm (55.1 x 70.9 in)
Los Bravú
Sketches, 2025
Instalación
Papel intervenido con técnica mixta y clavos pintados a mano
140 x 180 cm (55.1 x 70.9 in)
Los Bravú
Risografía Perro malo, 2025 Impresión riso sobre papel, intervenida con acrílico
30 x 21 cm (11.8 x 8.2 in)
Los Bravú
Risografía Lirios, 2025 Impresión riso sobre papel, intervenida con acrílico
30 x 21 cm (11.8 x 8.2 in)
Los Bravú
Risografía Perro malo, 2025 Impresión riso sobre papel, intervenida con acrílico
30 x 21 cm (11.8 x 8.2 in)
Los Bravú
Risografía Lirios, 2025 Impresión riso sobre papel, intervenida con acrílico
30 x 21 cm (11.8 x 8.2 in)
Los Bravú
Risografía Tres abubillas, 2025
Impresión riso sobre papel, intervenida con acrílico
30 x 21 cm (11.8 x 8.2 in)
Los Bravú
Risografía Thank you, 2025 Impresión riso sobre papel, intervenida con acrílico
30 x 21 cm (11.8 x 8.2 in)
 
Los Bravú
Risografía Ferdinando, 2025 Impresión riso sobre papel, intervenida con acrílico
30 x 21 cm (11.8 x 8.2 in)
Los Bravú
Risografía Tres abubillas, 2025
Impresión riso sobre papel, intervenida con acrílico
30 x 21 cm (11.8 x 8.2 in)
Los Bravú
Risografía Thank you, 2025 Impresión riso sobre papel, intervenida con acrílico
30 x 21 cm (11.8 x 8.2 in)
Los Bravú
Risografía Ferdinando, 2025 Impresión riso sobre papel, intervenida con acrílico
30 x 21 cm (11.8 x 8.2 in)
Los Bravú
Risografía Donde el aire es fresco y las flores tiemblan, 2025
Impresión riso sobre papel, intervenida con acrílico
21 x 30 cm (8.2 x 11.8 in)
Los Bravú
Risografía Perro ladrando a patos, 2025
Impresión riso sobre papel, intervenida con acrílico
30 x 21 cm (11.8 x 8.2 in)
Los Bravú
Risografía Donde el aire es fresco y las flores tiemblan, 2025
Impresión riso sobre papel, intervenida con acrílico
21 x 30 cm (8.2 x 11.8 in)
Los Bravú
Risografía Perro ladrando a patos, 2025
Impresión riso sobre papel, intervenida con acrílico
30 x 21 cm (11.8 x 8.2 in)
Los Bravú
Imaginado es todo, 2025
Mosaico compuesto por 1 pieza de azulejo, elaboradaca mano en cerámica esmaltada con acabado en azul cobalto.
10 x 20 cm (0.4 x 7.8 in)/ Pieza única
Los Bravú
Imaginado es todo, 2025
Mosaico compuesto por 1 pieza de azulejo, elaboradaca mano en cerámica esmaltada con acabado en azul cobalto.
10 x 20 cm (0.4 x 7.8 in)/ Pieza única

video

«En esta exposición nos hemos reencontrado con nosotros mismos, con nuestros orígenes en el mundo del cómic y el fanzine.»

Dea Gómez