Flavio Garciandía es uno de los artistas contemporáneos más influyentes de Cuba y una figura clave en el desarrollo de las prácticas conceptuales en América Latina. Desempeñó un papel central en la dinámica escena artística cubana de finales de los años setenta y los ochenta y, en 1984, fue uno de los miembros fundadores de la Bienal de La Habana.
La pintura de Garciandía establece un profundo diálogo con su Cuba natal. A través de la convergencia de diversos lenguajes posmodernos, su obra refleja la cultura de la isla como un espacio de referencias superpuestas e influencias híbridas. En una relación crítica con la historia del arte moderno, sus vibrantes composiciones atraviesan territorios estilísticos que van desde el cubismo hasta el conceptualismo y el expresionismo abstracto.
El lenguaje artístico resultante —lúdico, pero rigurosamente consciente de sí mismo— es uno que el artista ha descrito, con ironía, como Nueva Abstracción Tropical, un guiño irónico al término meteorológico «depresión tropical», que evoca tanto los fenómenos climáticos como las atmósferas emocionales del Caribe.
