Le Créateur 1, 2026
Óleo sobre lino
147 x 110.5 cm (57 7/8 x 43 1/2 in)

A Nacho Martín Silva le seduce analizar las obscuridades, los conflictos conceptuales y el absurdo al interior de los sistemas de representación aún hoy activos en la cultura occidental. Uno de los ejes fundamentales de su trabajo es la Historia del arte y le interesa especialmente la manipulación y la traducción de distintos archivos fotográficos. El resultado final no es una simple y llana imagen, sino, un complejo bucle de imágenes.

A través de la serie Le Créateur el artista analiza la figura del taxidermista en acción. Este personaje, tan conectado con la cultura académica de principios del siglo XX funciona como invitación a reflexionar en torno a la relación que mantenemos hoy los seres humanos con la naturaleza. Cada obra de esta serie puede ser considerada una suerte de apunte crítico sobre el Antropocentrismo. Llama la atención la selección de colores usados por el artista, abundan los tonos pasteles y algunos tonos fluorescentes. Ello imprime en los elementos naturales recreados por el artista un definido aspecto artificial. Téngase en cuenta que las especies botánicas que aparecen en estos cuadros de Nacho Martín Silva tienen como principal referencia los apuntes naturales tomados por Henri Rousseau a lo largo de su obra.

Esta serie está conectada con las investigaciones desplegadas por el artista en la serie “Extraño Paraíso”. En esta serie el pintor se acercaba, por vez primera, a los secretos de la naturaleza y al paisaje. Las visiones de Nacho eran extraños espectáculos visuales. La selección de imágenes que sirve como punto de partida para sus pinturas son imágenes de archivo que documentan colecciones de algunos de los más conocidos taxidermistas del mundo, y fragmentos de algunas obras del pintor autodidacta francés Henri Rousseau (El aduanero Rousseau) (1844-1910) reconocido como una de las figuras más importantes del arte naíf francés.

Martin Silva se apropia de ambos procedimientos y crea ambientes nunca transitados por él o por alguien más. Paisajes solo accesibles a través del ejercicio de la mirada. Representaciones que no huyen de su condición como ilusión, traducción, ficción e imagen. Colosales accidentes semióticos cargados de lirismo que, con su poder poético, revitalizan y excitan cualquier observación que sea dirigida al caos propio a la realidad objetiva.