Cántaros quebrados, 2022
Escultura
Botas, ratones de cuerda, pan de oro
Dimensiones variables
Eduardo Ponjuán es uno de los artistas imprescindibles dentro de la historiografía del arte cubano. Su obra, que emergiera a la altura de los años 80, tiene la capacidad de adentrarse siempre un poco más en el precipicio de ciertas verdades, de superarse a sí misma como resorte discursivo, de impactar, de hacernos callar y observarle compulsivamente. La clave de esto, de algún modo caprichoso y tremendo, parece ubicarse en su talento ilimitado para invocar aquello que puede ser, o es, esencial para el hombre. De ahí nacen sus silencios más fértiles y polisémicos.
